Es un hecho de que, tarde o temprano, comenzará la vida reproductiva. La prueba más clara es la llegada de la menstruación, proceso con el que tendrás que aprender a convivir durante el resto de tu vida adulta.
Algunos tienen grandes conflictos con su sexualidad porque desde temprana edad se sienten atraídos por personas de su mismo sexo. Pero otros, en plena revolución hormonal, sólo experimentan para probar o porque son bacanes.