Son muchos los que buscan amigos o ‘algo más’ a través de la pantalla de un computador. A veces tienen suerte y encuentran a gente entretenida, pero también existe el peligro de contactarse con “pasteles” que no nos hacen bien.
A veces el pololo o la polola no vive en la misma ciudad, por lo que resulta imposible verse a diario o juntarse para salir, conversar y todo esas cosas que se hacen en una relación de pareja.