
Foto: www.lasextaregion.com.ar
Aborto es la interrupción del embarazo desde la implantación del embrión hasta la viabilidad fetal, etapa que - según la OMS - corresponde a las 22 semanas de gestación o los 500 grs. de peso del feto. Sobre este límite se considera Parto de Pre – término (prematuro).
Someterse o vivir la experiencia de un aborto conlleva innumerables consecuencias desde un punto de vista psicológico y físico, especialmente si se trata del aborto inducido.
Por ello, antes de tomar alguna decisión infórmate de los peligros físicos que conlleva realizar un acto de esta naturaleza, entre ellos:

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Puesto que muchas mujeres tras un aborto recurren a la represión como mecanismo de defensa, puede darse un largo período de negación antes de que una mujer requiera tratamiento psiquiátrico y más tiempo aún para decidir buscar ayuda.
Trastornos por stress post-traumático:
Al estudiar a pacientes que han cursado con al menos 1 aborto provocado, se relaciona directamente el evento con la presencia de “Stress post-traumático”. Se trata de un trastorno psicológico producto de una experiencia traumática que anula los mecanismos normales de defensa de una persona, creando miedo intenso, sensación de estar atrapado, o sin control de uno mismo y graves trastornos de personalidad.
Las mujeres pueden interiorizar el aborto, principalmente el inducido, como una experiencia traumática por varias razones. En muchos casos se lo realizan forzadas por maridos, pololos, padres u otros. Si la mujer ha sido víctima en repetidas ocasiones de abuso sexual, el aborto forzado puede ser percibido como la violación definitiva en el curso de una vida marcada por el abuso. Otras mujeres sin importar cuanto querían realizarse el aborto pueden incluso percibir el final de su embarazo como la muerte violenta causada a su propio hijo. En este momento aparecen el miedo, la ansiedad, el dolor y la culpa asociada al procedimiento.
Planteamientos e intentos de suicidio:
Alrededor de un 60% de mujeres que tienen secuelas post-aborto declaran tener ideas suicidas, y un 28% intenta realmente suicidarse, de estas mujeres, la mitad lo ha intentado dos o más veces.
Disfunción sexual:
Entre un 30% y un 50% por ciento de mujeres que han abortado dicen sufrir disfunciones sexuales, que comienzan inmediatamente después de realizados los abortos. Los trastornos que se pueden producir, en resumen son: ausencia de placer en las relaciones, dispareunia (dolor en las relaciones sexuales), aversión al sexo o a los hombres en general, o promiscuidad.
Tabaquismo y alcohol:
El stress post-aborto se vincula con un aumento en el hábito de fumar y de beber alcohol. Las mujeres que abortan tienen el doble de probabilidades de convertirse en grandes fumadoras y de sufrir los correspondientes riesgos sobre la salud, así como también aumentan el consumo de alcohol.
Desórdenes alimenticios:
Probablemente debido a la ansiedad y stress que se produce luego de este procedimiento, existen muchas mujeres que padecen desórdenes en la ingesta de alimentos tales como bulimia, y anorexia nerviosa.
Abortos de repetición:
Las mujeres que se han realizado un aborto tienen un riesgo mayor de volver a abortar en el futuro que aquéllas que nunca han sido sometidas a uno.
Este riesgo aumentado está asociado con el aborto anterior debido a las alteraciones emocionales y las ganas de tener un embarazo de “sustitución’ a la perdida anterior. Los abortos posteriores pueden producirse por los deseos conflictivos de quedar embarazada nuevamente y tener un hijo, sumado a la presión constante de abortar nuevamente como por ejemplo el abandono de la nueva pareja.
El aborto en Chile está penalizado en cualquiera de sus formas y no hay excepciones legales a esta prohibición.
En el año 1963 la Corte Suprema bajo sentencia dictaminó que la definición de aborto era la “interrupción maliciosa del embarazo con el propósito de evitar el nacimiento del feto o detener el curso natural del embarazo”. Es por esto que el Código Penal castiga todo aborto intencional, así como los causados por un acto violento contra una mujer embarazada, como lo es por ejemplo en el caso de violencia intrafamiliar. También se castiga a la persona que practica el aborto como a la mujer que acepta que se lo realicen. La pena por este delito es de 3 a 5 años por realizarse un aborto y de 541 días a 3 años por realizarlo.
Las leyes contra el aborto se encuentran en el Código Penal, Artículos 342 A y 245, bajo el título de “Crímenes y Delitos contra el Orden Familiar y la Moralidad Pública, caracterizándose como una de las más restrictivas del mundo.
Si estás embarazada y crees que la única salida es el aborto, si alguien te está presionando a que lo hagas, no dudes en comunicarte con algunos de estos lugares. Aquí recibirás orientación para darle el derecho a vivir en otros brazos. Luego de un aborto los problemas no se terminan, recién comienzan. Una llamada puede marcar la diferencia.
Chile Unido
www.chileunido.cl fono: 800572800
Fundación San José
www.fundacionsanjose.cl fono: 800212200